KICILLOF, UNA FALSA ENTREGA DE LLAVES Y CASAS QUE NO AGUANTARON UNA LLOVIZNA: EL DRAMA DE 54 FAMILIAS DE LA PLATA
Beneficiarios de casas sociales del barrio Tercera Etapa de Infraestructura denuncian que la Provincia entregó viviendas defectuosas, incompletas y que generan perjuicios desde el primer día. Las quejas de los vecinos abundan.
Lo que fue presentado como un hito de gestión terminó convertido en un foco de conflicto social. En el Barrio Infraestructura de La Plata, 58 familias denuncian que el acceso a la vivienda propia derivó en un escenario de precariedad, con casas deterioradas, filtraciones, anegamientos y una larga lista de irregularidades que alimentan la indignación vecinal.
Las unidades están ubicadas en la Tercera Etapa del complejo, en Avenida 1 y Calle 85, y forman parte de un plan habitacional impulsado por la Provincia para trabajadores del Instituto de la Vivienda y del Ministerio de Infraestructura bonaerense. El programa tuvo dos etapas iniciales en 2014 y 2015, pero la última, iniciada a fines de 2025, es la que hoy concentra las denuncias.
El proceso de adjudicación incluyó inscripción, censo social y un sistema de puntajes. Sin embargo, las críticas no tardaron en aparecer. El 29 de octubre de 2025, en un acto oficial encabezado por el gobernador Axel Kicillof junto a funcionarios provinciales y municipales, se realizó la entrega de llaves a las familias. Pero, según relatan los vecinos, se trató de una puesta en escena.
“Fue para la foto. Nos dieron las llaves y después nos las pidieron de vuelta”, aseguran. La entrega efectiva, siempre según los testimonios, recién se concretó entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, en un cronograma escalonado que obligó a algunas familias a esperar hasta cuatro meses.
Pero lo más grave apareció después. La primera tormenta dejó al descubierto fallas estructurales: filtraciones en techos y paredes, humedad generalizada, ausencia de un sistema pluvial adecuado y viviendas anegadas. A eso se suman faltantes básicos, como puertas sin picaportes y ventanas sin vidrios.
El deterioro alcanza tal magnitud que algunas unidades aún no fueron entregadas por “problemas estructurales graves”. En paralelo, crece el malestar por las respuestas oficiales. Según los vecinos, desde la administración del barrio deslindaron responsabilidades y atribuyeron la situación al contexto económico nacional.
Las familias, organizadas, llevaron sus reclamos a la calle con protestas frente al Ministerio de Hábitat bonaerense. Allí apuntaron a fallas de diseño, como la falta de ventilación adecuada, que agrava la humedad dentro de las viviendas. La respuesta oficial, denuncian, fue que esas condiciones “no estaban contempladas en los pliegos”.
Mientras tanto, el barrio se convirtió en símbolo de promesas incumplidas. Donde debía haber soluciones habitacionales, hoy predominan las denuncias, el deterioro y una pregunta que crece entre los afectados: quién se hace cargo de un proyecto que, lejos de resolver un problema, lo profundizó.
