Brügge cuestiona la orientación dada al presupuesto por Milei
El diputado nacional Juan Fernando Brügge advirtió ayer sobre las graves consecuencias del ajuste que propone el presidente Javier Milei en el Presupuesto 2025, acusando al Gobierno de estar transformando al país en un Estado unitario. Brügge firmó un comunicado conjunto con otros legisladores cordobeses de la oposición, en el que calificaron de «disparatado» el ajuste que exigiría a las provincias reducir 60 mil millones de dólares.
En su declaración, Brügge alertó que este ajuste «busca degradar a la Argentina a épocas preconstitucionales, donde no existía el federalismo». Señaló que esta medida significaría un retroceso hacia un modelo unitario que socava las bases del sistema federal consagrado en la Constitución Nacional.
Junto a los diputados Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca, Natalia de la Sota, Alejandra Torres y la senadora Alejandra Vigo, Brügge expresó que el ajuste es “insostenible” y destacó que “sería imposible seguir brindando servicios esenciales” con un recorte de tal magnitud.
Bajo el título “El ajuste disparatado que el Presidente pretende que hagan las provincias”, el comunicado destacó:
“Es absolutamente insostenible y fuera de toda lógica la idea de que las provincias deben ajustar en 60.000 millones de dólares (aproximadamente 10 puntos del PIB)”.
“Para poner las cosas en perspectiva, si consideramos que el Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina es de alrededor de 600.000 millones de dólares, y que el gasto consolidado de las provincias es aproximadamente el 14,7% del PIB, esto significa que las provincias tienen un gasto total de alrededor de 88.000 millones de dólares. Reducir 60.000 millones de esa cifra implicaría una reducción de más de 68% del gasto provincial”.
“Esto significaría, en términos prácticos, que las provincias deberían reducir a una tercera parte el gasto en servicios fundamentales como educación, salud, seguridad y obras públicas. Es inimaginable que el conjunto de provincias invierta en esos servicios un tercio de lo que invierten hoy”.
Brügge fue enfático: “Este ajuste no es una simple optimización del gasto. Se trata de un recorte draconiano que pondría en peligro la vida de millones de personas que dependen de los servicios públicos que las provincias proveen. Estamos ante una clara amenaza al federalismo y a la autonomía de las provincias”.
Finalmente, el comunicado subrayó: “Cualquier debate sobre la necesidad de mejorar la eficiencia del gasto público es válido, pero proponer una reducción de esta magnitud simplemente no tiene cabida en la realidad. Las consecuencias sociales y económicas serían devastadoras, afectando especialmente a los sectores más vulnerables”.
